Espada Durandal de Roldán

Durandarte, Durandal o Durendal fue la espada de Roldán, una de las espadas medievales más famosas y apreciadas de la historia. La espada Durandal acompañó a Roldán hasta su muerte en la batalla de Roncesvalles el 15 de agosto del 788. En los dos cantares (La Chanson de Roland y El cantar de Roncesvalles) se menciona que Carlomagno encuentra muerto a Roldán con la espada al lado.

 Espada Durandal de Roldan en oro

Roldán era paladín y sobrino (este parentesco es puramente literario) de Carlomagno. Hijo de Gisela de Francia, hermana de Carlomagno. Cuando fue nombrado Caballero a los 17 años, Roldán recibió la espada de manos de Carlomagno, espada que guardaba varias reliquias y que menciona Roldán tras partir la roca en los Pirineos en la que trató de romper a Durandarte, para que no cayera en manos de los infieles vascones (prueba de la calidad de esta legendaria arma). Las reliquias de esta espada son: un diente de San Pedro, sangre y cabellos de San Basilio, así como un trozo del manto de Santa María.

 Espada Durandal de Roldán

En España se le llama Durandarte a la espada de Roldán, que significa La Duradera porque no se podía romper. Roldán, también conocido como Rolando y Orlando, fue un comandante histórico de los francos al servicio de Carlomagno, y conde de la Marca de Bretaña.

 Roldán jurando fidelidad a Carlomagno

La leyenda ha bordado su historia en el relato épico del noble cristiano muerto por fuerzas sarracenas, que forma parte de la temática de la materia de Francia. Este personaje ha estado rodeado desde hace siglos por un halo mitológico. Por esto podemos encontrar entre Roncesvalles y Mezkiritz los llamados «Pasos de Roldán», en la costa frente a Hendaya las «Rocas de Roldán», supuestamente arrojadas por él desde las Peñas de Aya, la «Brecha de Roldán», abertura pétrea en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido abierta, según la leyenda, por Roldán para el paso de su ejército hacia territorio galo, o el denominado «Pierrondán», supuesta huella del pie del Roldan en el término de Fuencalderas, en la comarca aragonesa de las Cinco Villas.

Espada Durendal de Roldán en Oro

También en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, en el pre-Pirineo oscense, está el Salto de Roldán, dos peñas que según la leyenda Roldán tuvo que saltar para escapar de sus perseguidores en su regreso a Francia, muriendo el caballo por tamaña gesta y teniendo que continuar a pie, hasta llegar a Ordesa.

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