Espadas que simbolizan el coraje y la valentía de guerreros y famosos personajes de la historia universal que todos admiramos por sus hazañas

Espadas Francisco I de Francia

Francisco I de Francia fue un Rey de Francia nacido en 1494. Francisco I está considerado como el monarca emblemático del período del Renacimiento francés. Su reinado permitió un desarrollo importante de las artes y las letras en Francia. Con él adquirió importancia la corte como espacio de poder: un lugar marcado por el lujo y la generosidad del rey en donde se concentraba una nobleza ávida de influencia política.

Espada lazo Francisco I

Una de las espadas de Francisco I fue la Ropera Francesa con guarda en latón artesanalmente soldado, hoja de ropera, pala superior estrecha. Espada ropera, puño torneado, tipica cazoleta del s XVI.

En torno a este foco de poder, Francisco I reforzó la centralización administrativa y la unificación de la Monarquía. En asuntos religiosos, en cambio, Francisco demostró cierta indiferencia, aunque reprimió los primeros brotes protestantes mientras necesitó la ayuda financiera de la Iglesia. La política exterior de Francisco I estuvo marcada por el enfrentamiento con los Habsburgo, cuyos territorios rodeaban a los de la monarquía francesa. Fue un celoso defensor de la supremacía regia, e impuso su autoridad sobre la Iglesia, sobre todo a raíz del Concordato de Bologna, firmado con el Papa, que le permitía nombrar a los obispos franceses.

Rey Francisco I de Francia

Otra de las espadas de Francisco I con acabados en plata. El pomo de sección oval como su empuñadura, que presenta tronzado a la contra separado por banda cincelada al centro. Cruz con extremos patados e inscripción en sus frentes. Hoja con mesa plana grabada y cuerpo de dos filos hasta la punta.

En el plano militar y político, el reinado de Francisco I está plagado de guerras y de importantes acontecimientos diplomáticos. Protagonizó cuatro guerras contra el emperador Carlos V: la primera (1521-26), motivada por disputas territoriales en Italia y Navarra, se saldó con la derrota de Pavía, que llevó a Francisco, prisionero en Madrid, a concluir una paz desventajosa, cuyas condiciones rompería una vez puesto en libertad. En la segunda guerra (1526-29), Francisco reunió la Liga de Cognac o Liga Clementina (con Venecia, Florencia, Milán, Inglaterra y el papa Clemente VII); tras el saqueo de Roma por Carlos V, Francisco hubo de renunciar a intervenir en Italia por la Paz de Cambray o «de las damas», si bien su adversario renunció a sus pretensiones sobre Borgoña.

Espada cruz Francisco I

La tercera guerra (1536-38) estalló a raíz de la anexión de Milán por Carlos V, a la que respondió Francisco -aliado con los protestantes alemanes- invadiendo Saboya, hasta que ambos firmaron la Tregua de Niza. En la cuarta guerra (1542-44), Francisco consiguió la alianza del Imperio Turco, Suecia y Dinamarca, mientras que Carlos obtenía la de Enrique VIII de Inglaterra; el avance de las tropas imperiales llegó a amenazar París, pero fue detenido en la batalla de Cerisoles y permitió firmar la Paz de Crépy. Su hijo y sucesor Enrique II hubo de continuar el enfrentamiento, tanto contra Carlos V como contra Felipe II. Falleció en 1547.

Francisco I también redujo el excesivo poder que tenían los nobles, con especial relevancia en el ámbito judicial. Reorganizó el ejército nacional e impuso el empleo de la lengua francesa en todos los actos y documentos oficiales. Durante su reinado se registró en Francia un notable desarrollo económico, consecuencia de la gran cantidad de metal precioso procedente de las Indias, y que pasaba a Francia a través de España. El auge de la circulación de moneda permitió un incremento de las industrias metalúrgica y textil.

VER MÁS ESPADAS HISTÓRICAS

VER ESPADAS ROPERAS DE TAZA

VER ESPADAS ROPERAS DE LAZO

Espada de Juan de Austria

Juan de Austria fue un militar español nacido en Alemania en 1545 hijo de Carlos V. Fue Felipe II quien, siguiendo la indicación testamentaria de su padre, le reconoció como miembro de la familia real y le puso el nombre de Juan de Austria. Su decidida vocación militar hizo que el rey le pusiera al mando de una escuadra para combatir a los piratas berberiscos en el Mediterráneo (1568); luego demostró sus dotes militares dirigiendo la represión de la sublevación de los moriscos del reino de Granada (1569). Aquel éxito le permitió culminar su carrera militar, al obtener el mando supremo de la flota de la Liga Santa que formaron España, Venecia y el Papado contra los turcos (1570); frente a la estrategia defensiva que preconizaban sus consejeros más prudentes, don Juan de Austria impuso su criterio de buscar a la flota turca y hundirla, lo que consiguió en la batalla de Lepanto (1571).

ESPADA JINETA JUAN DE AUSTRIA

Como no podía ser menos, y así lo demuestran los retratos de la época, Don Juan de Austria, contaba con su propia espada, una espada jineta con acabados en bronce pertenece a las llamadas jinetas de arriaces caídos, usadas por los benimerines durante la dominación árabe en España, y adoptada después por los cristianos debido a su ligereza y facilidad de uso. Pudo haber sido ganada por don Juan a los turcos en Lepanto.

Cuadro con retrato de Juan De Austria

Después del famoso éxito en la Batalla de Lepanto, el rey le envió como gobernador a los Países Bajos (1576), puesto enormemente difícil en el que ya habían fracasado el duque de Alba y Luis de Requeséns, incapaces de poner fin a la rebelión protestante. Pronto comprendió don Juan de Austria lo inviable de aquel proyecto, mientras fracasaba día a día en su intento de contener la rebelión de los Países Bajos.

Espada Juan de Austria

Se dice de don Juan de Austria como un joven de físico y trato atractivos. Le atribuyen numerosas aventuras amorosas. Fue apreciado por sus contemporáneos, gozando de la amistad de su sobrino el príncipe Carlos. Como vencedor de la Batalla de Lepanto, gozó de gran reputación en toda Europa. Murió del tifus contraído durante una campaña militar. En la siguiente fotografía podemos apreciar su tumba ubicada en los panteones reales del Monasterio del Escorial en Madrid (España). Aparece con otro tipo de espada de arriaz recto con unas guardas muy originales y la espada envainada. A sus pies, también esculpido, un león sentado.

Espada en tumba don juan de Austria

La popularidad de este personaje histórico ha trascendido y en la actualidad podemos encontrarnos su nombre de Juan de Austria vinculado a nombre de calles, avenidas, paseos, hoteles, clubes de baloncesto, colegios, tercios de la legión, etc.

VER OTRAS ESPADAS HISTÓRICAS

 

Espada de Sancho Dávila y Daza

Sancho Dávila y Daza, nació en Ávila el 21 de septiembre de 1523 y murió en Lisboa en 1583, fue un militar español destacado. En su juventud viajó a Roma para estudiar la carrera eclesiástica, que pronto abandonó para dedicarse a la vida militar. Comenzó su carrera militar en 1545, luchando con las tropas del emperador Carlos V contra los protestantes alemanes de la Liga de Esmalcalda en Alemania. Luchó también contra los turcos de Dragut en el norte de África, y posteriormente en Italia, junto al duque de Alba, contra el papa Pablo IV y los Duques de Guisa durante la última fase de las guerras italianas.

 En el año 1560, ya bajo el reinado de Felipe II, participó en la defensa de la isla de los Gelves, donde fue hecho prisionero por los turcos y liberado en 1561. El 15 de julio de ese mismo año fue nombrado capitán de infantería, aunque por demoras burocráticas su cargo no fue reconocido oficialmente hasta febrero de 1563. En 1562 se le nombró castellano de Pavía, en Italia.

Durante la guerra de Flandes sirvió como maestre de campo de los tercios españoles, primero bajo el mando del III duque de Alba Fernando Álvarez de Toledo, en cuyas funciones prendió al Conde de Egmont, y posteriormente de Luis de Requesens. En 1569 fue nombrado gobernador de la ciudadela de Amberes.6 En enero de 1570, por sus servicios en Flandes y mediante la intermediación del duque de Alba, Felipe II le concedió el hábito de la Orden de Santiago.

 SANCHO DÁVILA

En el transcurso de esta guerra participó entre otras en las batallas de Dalen (1568), Goes (1572), Flesinga (1573), Borsele, Reimerswaal (1574), Mook (1574) y el desafortunado Saqueo de Amberes (1576). El 3 de octubre de 1576 las tropas holandesas entraron en la ciudad de Amberes, cuyos gobernadores les habían abierto las puertas, y tomaron posiciones para asaltar el castillo defendido por tropas españolas al mando de Sancho Dávila. A pesar de que las tropas rebeldes eran mucho más numerosas, la guarnición del castillo y los españoles que vinieron a socorrerles el día 4 del mismo mes, se lanzaron al ataque por las calles de la ciudad haciendo huir a los holandeses. Algunos de ellos se refugiaron en el ayuntamiento de Amberes, que los soldados españoles incendiaron, propagándose las llamas por la ciudad. Acto seguido procedieron a saquear la ciudad durante tres días contándose los muertos por millares. Este trágico suceso es conocido como Furia Española en los países protestantes.

General de las tropas de Felipe II de España durante la campaña de la anexión de Portugal, como maestre de campo del duque de Alba Fernando Álvarez de Toledo, participó en 1580 en la batalla de Alcántara donde fue vencido Antonio, prior de Crato; el 24 de octubre de ese mismo año conquistó Oporto. Murió durante la campaña de Portugal en mayo de 1583 como consecuencia de una herida recibida por la coz de un caballo. Sus restos, originalmente dispuestos en el convento de San Francisco de Lisboa, fueron posteriormente trasladados a la capilla mayor de la iglesia de San Juan Bautista de la ciudad de Ávila.

Uno de sus descendientes, Gerónimo Manuel Dávila, publicó en Valladolid en 1713 El rayo de la guerra, hechos de Sancho de Ávila, y sucesos de aquellos tiempos.

 VER OTRAS ESPADAS HISTÓRICAS

VER ESPADAS ROPERAS DE TAZA