Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Los piratas y los corsarios usaban sables y espadas. La piratería siempre ha sido considerada como actos delictivos en el mar a bordo de un navío, aunque es necesario entender que pirata, corsario, bucanero y filibustero no son lo mismo. Además, estos términos se contextualizan en la historia marítima de América, principalmente del mar Caribe. Con el descubrimiento de América y la Conquista española y portuguesa se extendió notablemente la navegación marina de estos reinos, por los barcos cargados de oro, plata y otras riquezas extraídas a los indígenas de los territorios americanos.

Sable Pirata funcional - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Los piratas son muy antiguos en el mundo de la navegación, pero en los siglos XVI a XVIII atacaron libremente navíos e instalaciones de las coronas portuguesa y española y a cualquier otro navío que les pudiera dar riquezas de todo tipo. Los ejemplos más claros de piratas fueron Edward Teach Barbanegra, Calico Jack Rackham y Bartholomew Roberts.

Espada de Pirata Funcional - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Antes de su aparición en el mar Caribe, existieron los corsarios, cuyo grado de delincuencia todavía es motivo de controversia, ya que muchos los consideraban delincuentes y otros héroes nacionales. Los hombres y navíos que eran denominados corsarios, viajaban bajo la protección de una patente de corso, un documento en el que un rey les daba autorización a atacar barcos y enclaves de las potencias enemigas, no solo con el objetivo de robar, sino también entorpecer las actividades comerciales y detener el transporte de riquezas hacia el Viejo Mundo, para complicar el mantenimiento de las guerras en Europa. Fueron corsarios hombres como Sir Francis Drake, Walter Raleigh o Henry Morgan.

Sable de Pirata Funcional - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Los filibusteros atacaban naves pequeñas sin alejarse demasiado de la costa, fueron los primeros en convertir la piratería en algo más que un delito, llegando a crear una sociedad filibustera en las costas de Santo Domingo y la Tortuga, llamada la Hermandad de la Costa.

Empuñadura Sable pirata Jeireddín Barbarroja - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Con el paso del tiempo, los gobiernos europeos vieron una utilidad en los filibusteros y acogieron a muchos para que centrasen sus ataques sobre los territorios enemigos de sus patrocinadores, convirtiéndose en un punto medio entre el pirata y el corsario. Uno de los filibusteros más conocidos fue Jean David Nau, más conocido como François l’Olonnais, que se convirtió en el terror del Caribe durante casi veinte años.

Espada Alfanje Pirata - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Los bucaneros, cuyo origen es exclusivamente caribeño, en un principio eran cazadores de las islas. Su nombre procede del procedimiento, de origen indígena, que utilizaban para asar y ahumar la carne, llamado boucan. Esta carne era vendida en la costa a los navíos que ahí recalaban. Al ser perseguidos por las autoridades coloniales en Santo Domingo, principal enclave bucanero, muchos de ellos abandonaron su oficio para convertirse en piratas. Tanto por el tipo de ataques, cercanos a la costa, como por su proximidad cronológica y geográfica, muchos bucaneros se fusionaron con los filibusteros, formando las primeras tripulaciones cuyo único fin eran los actos de piratería, llegando a formar parte, también de la Hermandad de la Costa.

ESPADA PIRATA FUNCIONAL 3 - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

Lo más habitual era que los hombres que una vez fueron piratas, pasaran a ser corsarios, o viceversa; del mismo modo que muchos bucaneros acabaron siendo filibusteros, para después pasar a ser corsario. Tanto corsarios, como filibusteros, como bucaneros y piratas permanecieron en el imaginario popular y, a pesar de ser delincuentes, rufianes y peligrosos, pasaron a convertirse en héroes románticos, que si bien podían robar y matar, lo hacían para defender su vida en libertad, lejos de los dominios de los grandes monarcas europeos.

Espada Pirata Mano Izquierda - Espadas y sables funcionales de los piratas y corsarios

VER ESPADAS DE PIRATAS Y CORSARIOS

VER MÁS OBJETOS DE PIRATAS Y CORSARIOS

Sable pirata de Edward Teach Barbanegra

Se estima que Barbanegra nació en 1680, en Bristol, Inglaterra y probablemente fue un corsario durante la Guerra de la Reina Ana (1702-1713), en la que Francia y el Reino Unido se disputaron el control de Norteamérica. Su nombre real era Edward Teach e impresionaba por su elevada estatura, a la que añadía una imagen impactante: le gustaba mostrarse en público tocado con un aparatoso tricornio con plumas y armado a conciencia con varias espadas, cuchillos y una pistolera con tres juegos de pistolas de diversos calibres. Acicalaba su poblada barba oscura con mechas de cañón que le colgaban como adornos navideños y que encendía cuando entraba en combate.

Sable pirata Edward Teach Barbanegra - Sable pirata de Edward Teach Barbanegra

Se inició de marinero muy joven y en los años de la Guerra de Sucesión española (1700-1713) navegó en barcos corsarios por aguas del Caribe, cerca de Jamaica. En algún momento se unió a la tripulación del pirata británico Benjamin Hornigold, quien se retiró en 1716 aprovechando una amnistía del gobierno inglés a los corsarios. Entonces Teach tomó el mando y con su barco expolió a fondo el Caribe y la Costa Atlántica de América del Norte durante dos años. Su táctica favorita consistía en perseguir barcos mercantes y encaminarlos a canales de navegación peligrosa que él conocía bien, para abordarlos y apoderarse de todos los objetos de valor, comida, licor y armas que llevaran.

Sable Pirata Edward Teach Blackbeard - Sable pirata de Edward Teach Barbanegra

Barbanegra estableció varios refugios piratas en Bahamas, Carolina del Sur y Carolina del Norte, a cuyo gobernador Charles Eden pagaba regularmente a cambio de impunidad. En mayo de 1718, Teach protagonizó una de sus acciones más sonadas al bloquear el puerto de Charleston con el Queen Anne y otros cuatro bajeles, cercar la ciudad y secuestrar a varios ciudadanos prominentes, por cuya libertad pidió un rescate insólito: una caja de medicinas. Cuando la recibió, Teach liberó a sus prisioneros y se hizo a la mar. Al parecer no era tan fiero como proclamaba su leyenda.

Sable del pirata Edward Teach Barbanegra - Sable pirata de Edward Teach Barbanegra

También se ha documentado a Barbanegra como un líder calculador y astuto, pero que rechazaba el uso de la fuerza o de la violencia extrema, prefiriendo en cambio ahuyentar a aquellos que robaba simplemente infundiéndole el miedo con su aspecto físico. Contrariamente a la imagen de un malvado pirata que podríamos tener en la actualidad, Barbanegra siempre comandaba sus barcos con la aprobación de toda su tripulación, y no hay registros de que alguna vez haya lastimado o asesinado a aquellos que mantenía cautivos.

EDWARD TEACH BARBANEGRA - Sable pirata de Edward Teach Barbanegra

En todo caso, los comerciantes de los enclaves atlánticos perdieron la paciencia ante las fechorías de Barbanegra y pidieron ayuda al gobernador de Virginia, que envió en su persecución dos balandros al mando del teniente Robert Maynard. Este alcanzó a la flota pirata junto a la isla de Ocracoke el 2 de diciembre de 1718, cuando la mayoría de la tripulación de Barbanegra estaba en tierra. Los hombres y cañones de Maynard superaban a los piratas en proporción de tres a uno, que salieron derrotados en el desigual combate. Teach recibió cinco balazos y varias heridas de sable antes de caer. Maynard lo decapitó y colgó su cabeza en el patio de la guarnición de Hampton.

VER SABLE PIRATA EDWARD TEACH BARBANEGRA

VER OTROS SABLES DE PIRATAS