La Tizona y la Colada son 2 de las Espadas más famosas de la historia medieval de España. El Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar (1043–1099). Ganada en combate al conde de Barcelona, regaló esta espada (junto a la Tizona) a sus yernos los Infantes de Carrión. Tras la afrenta de Corpes (según el Cantar de mio Cid), Díaz de Vivar les exigió la devolución de todos sus regalos y entregó entonces la espada a Martín Antolínez, uno de sus caballeros.
Al igual que la Tizona, en el Cantar de mio Cid la espada colada atemoriza a los oponentes indignos si es esgrimida por un guerrero valeroso.


















